Marrakech
La segunda en la antigüedad de las cuatro
ciudades imperiales, Marrakech sigue siendo hoy una atractiva capital
del Sur y atestigua la riqueza histórica-cultural del país.
La ciudad fue fundad en 1062 por Youssef Ibnou Tachafin, quien
ergio las primeras murallas de la ciudad. Las siguientes dinastías,
almohades, saadianas y alauita embellecieron la ciudad añadiendo
sus toques a lo largo de la historia, por eso la ciudad de Marrakech
no es un producto de los elementos geográficos si no es
un fruto de toda una historia que se lee en las huellas que dejaron
las diferentes dinastías.
Incluyamos en nuestra vista de Marrakech
los siguientes monumentos:
Los
Jardines de la Menara : Es uno de los maravillosos
jardines de la ciudad de Marrakech, es un complejo de varios
jardines que cubren una superficie de 1200 M de longitud por 800
M de ancho. El gran estanque central es casi un lago de 150 M por
200 M realizado ya en el sigle XII por los almohades y fueros los
alauitas quienes dieron el toque final a su arreglo. El jardin
esta poblado especialmente por olivos, y cerca del gran estanque
central, donde confluye toda la red de canales y un sistema de
arriero del siglo XII, hay un característico pavillon de
la época saadi de techo piramidal cubierto por tejas verdes
esmaltadas y dotado de una especie de balcon desde el cual se puede
admirar el hermoso paisaje del agua, arboles y las montana del
altlas.
La
Mezquita de la Koutoubia : Fundada por Abdel
Moumen en el 1153 en el lugar del Dar el-Hayar, Palacio de
piedra que había sido residencia de los sultanes almoravides,
la gran mezquita de la Koutoubia se considera el monumento mas
representativo del arte almohade por estilo arquitectónico,
un escenario que « subraya sin invalir » la
grandeza y equilibrio del conjunto. Su nombre, que literalmente significa « la
mezquita de los libreros » deriva de las tiendas de
mercantes de manuscritos que antaño ocupaban este lugar.
Desde el exterior se entrevén nueve tejados de forma triangular
o trapezoide. En el interior se observa una alineación
vertiginosa de pilastras dispuestas en largas perspectivas, con
arcos pulimentados de belleza extrema. Su minarete, de 12,5 metros
de lado y 67,5 de altura, esta decorado con paneles deferentes
en cada lado, Su ornamento exterior son motivos floreales y epigráficos
pintados sobre el revoque, un retículo de ornamentos en
relieve y una teoría de arcos. Con la sencillez de sus líneas,
la riqueza de sus decoraciones y el juego armonioso de los tonos,
la Kutibia « Lleva a la perfección las cualidades
del arte marroquí ».Los jardines y los
espacio vacios que rodean la mezquita valorizan la belleza
y la grandeza de este magnifico monumento.
Tumbas Sadianas :
La necropolis sahdi
es un conjunto admirable construido por Ahmed Almasour hacia finales
del siglo XVI. Representa el fausto y la riquiza del arte sahadi.
El primer mausoleo consta de tres salas : La primera se casarteriza
por em mihrab y los revestimientos de madera. La segunda sala en
que se hallan las tumbas de Al Mansour de sus dos sucesores tiene
doce columnas de marmol una cupula y engarces de mayolica en las
paresdes. La tercera sala contiene los restos de lala Masouda madre
del sultan que construyo la necrópolis.
El
Palacio de la Bahia :
Construido por orden
del gran Ministro Ba Ahmed Ben Mousa en las postrimerias del sigle
XIX, el palacio de la Bahia recuerda la pasion de un gran dignatorio
del Estado por su mujes. El nombre de ‘’Bahia’’ literalmente
traducido quire decir la « maravillosa » o
la « brillante », era el de la esposa preferida
de tal dignatorio. EL Edificio consta de 150 habitaciones
repartidas en varios Riads, como el patio de recepcion, la sala
administrativa, el patio de las cuatro mujeres ligales, el patio
de las 24 concubinas, el patio espiritual donde estan la mezquita
y la Madrasa y ultimamente el patio de la favorita.
Visita de los Zocos y Plaza de Jamaa
El Fnaa
Los Zocos de Marrakech es
un mundo de mil colores, un espacio donde se mezclan todas las
emociones; un lugar donde todo se empieza por un sorbito de te
a la menta. Es una estructura laberíntica donde se puede
recorrer una y otra vez; es un cuadro muy bien trabajado que saca
sus elementos decorativos de la habilidad de los dedos de los artesanos
arabo-bereberes y que refleja toda una ideología de un país
entero que se maneja atreves de los hilos tejidos, las piezas puestas
y de la mágica combinación de los colores. Es, en
resumidas cuentas y contado con todos los idiomas, un mundo
lleno de vida que a pesar del tiempo todavía mantiene este
encanto que se pone delante de los ojos como un cuento inacabado. Un vez dejado este
cuento, que seguro volverás a terminarlo un día,
se desemboca en otro mundo que no es menos fascinante del primero
o mejor dicho es un paso mas para llegar al reino de las emociones,
se trata, fácilmente dicho, de la famosísima plaza
de Jamaa El Fnaa ; Es el corazón de la ciudad que da
fuerza a todos los rincones que pesamos, miles de personas se dan
cita en este espacio público llenándolo de color,
cultura y negocio. Contadores de cuentos, maestros exponiendo sus
enseñanzas, encantadores de serpientes, danzantes, dentistas,
vendedores de zumos de fruta, acróbatas, escritores de cartas,
aguadores... un infinito número de actividades y personas
que se juntan y van abarrotando la plaza y sus callejeas adyacentes
según va llegando la noche. Los puestos de comida especializados,
cada cual en su hacer, inundan con la noche una parte de la plaza,
que queda iluminada por cientos de lucecitas e inundada de humo
con multitud de olores. Monumentos
opcionales:
La
Madrasa de Ben Youssef : Considerada como
una de las grandes escuelas del Maghreb, es una obra del Sultan
benemerini Abu Al Hassan ( siglo XIV ). Posteriormente la restauro
el soberano sahadi Molay Abou Al Ghalib ( 1564-1565 ).Es una especie
de academia relegiosa donde se ensena la teologia coranica. En
ella se hospedaban los estudiantes que querían profundizar
sus estudios de religión, retorica, y derecho. Se trata
de una misma colocación de los locales con un patio central
al que se abren las celdas de los estudiantes.
El
Palmeral: Paisaje inesperado,
palmeras insólitas que dan la impresión de haber
sido trasplantadas, el palmeral de Marrakech sorprende al visitante
por su presencia en semejante lugar. Su origen es fortuito ;
dice la leyenda que nació de los huesos de dátiles
tirados hace mucho tiempo por los soldados del soberano almoravide
Youssef Ibnou Tachafin. Si bien las 120 000 palmeras no dan
frutos comestibles, el extenso palmeral de trece hectáreas
confiere a Marrakech su aspecto actual. |






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